Hola a todos/as, estos vídeos nos vienen muy bien para repasar los conceptos que estamos trabajando en la U.D.7 Familias en situación de riesgo social: infancia y adolescencia, mujeres y personas mayores.
TAL COMO SOMOS
martes, 2 de mayo de 2017
martes, 25 de abril de 2017
La historia de Javier
Javier es un chico nacido en Leganés, un barrio de Madrid. Un chico común, como cualquier otro. Es criado con su familia, a la que siempre ha estado muy unida. Javier, de pequeño era un poco ‘diferente’ al resto de los niños, ya que a él no le gustaban los deportes, sino maquillar a sus muñecas. Le encantaba, podía pasar horas y horas jugando a que las maquillaba y haciendo pases de modelos. Él no era un chico al que le gustaran los deportes, aunque su padre siempre intentó que lo hiciera y practicaba con él todos los que podía para que alguno se le diera bien. Pero a pesar de ello, Javier tuvo una infancia feliz.
Pasaron los años y es el cumpleaños de Javier, cumple 12 años. Está muy contento, hacen una fiesta y se va con sus amigos al cine. Pero nota que algo pasa, no se fija en lo guapa que iba Lucía, la niña más guapa de todo su instituto, todo el mundo lo sabía, sino en Luis, un chico al que apenas conocía, un chico del que no sabía qué le pasaba con él, pero no podía parar de mirarlo.
Durante unos días, Javier seguía igual, por lo cual, empezó a preguntarse qué le pasaba, por qué estaba así. Y llegó a la conclusión de que él no podía ser gay, a él no podía gustarle un chico, por qué iba a tener que ser él el raro al que le gustan los chicos. No lo aceptó, así que decidió alejarse de Luis, y a tratarlo mal, para alejarse más.
Llegaron los 15 años. Unos años en los que seguía rechazando cualquier idea de ser gay, sino que había tenido algunas novias hasta llegar a su novia, Clara. Una chica encantadora, que le trataba muy bien, pero a pesar de ello, Javier no consigue estar con ella cómodo, ni ser él mismo.
Empiezan los 16 años y Javier no es feliz. No es capaz de entenderlo. Saca buenas notas, tiene buenos amigos, una novia que le quiere y unos padres maravillosos, ¿Qué podría fallar? A lo largo de unos meses la cosa empeora, cada vez se siente peor consigo mismo y bajan sus notas, empeora su relación con sus padres y no quiere ni quedar con su novia.
Luis había vuelto a su vida, pero Javier estaba más vulnerable, y se planteaba más las cosas, por lo que decidió quedar con él una noche en un sitio escondido para estar más cómodamente. Era la primera vez en meses que estaba nervioso pero contento a la vez por ver a alguien.
Esa noche hablaron, hablaron mucho durante horas sobre todo, hasta que al final de la noche, en un momento de silencio, en tensión, se besaron. Javier en ese beso se sintió como nunca, como si fuera la primera vez que besaba a alguien, pero de verdad, queriéndole.
Al día siguiente Javier se encontraba fatal por Clara, ¿Cómo iba a decirle que después de dos años de relación que le había puesto los cuernos con un chico? Estos quedaron para tomar café, se lo confesó después de darle varias vueltas sin saber cómo hacerlo. Ella quedó en shock, no podía creerlo, y esas fueron las últimas palabras que mantuvieron juntos, ella no lo entendía.
A la semana, Javier seguía quedando con Luis, con miedo de que nadie les viera, hasta que pasó, ellos no se dieron cuenta pero unos chicos del instituto le vieron, y le sacaron unas fotos. Al día siguiente había carteles en el instituto con la foto de ellos dándose un beso y de la mano, con una frase que decía: ‘Alerta, peligro de maricones en el perímetro.’
Los insultos fueron a más, llegaron a repetidas agresiones físicas, pero por suerte, acabó el instituto y se pudo alejar de ese infierno.
A la edad de 18 años, Javier decidió contarle a sus padres que era homosexual y tenía pareja. ¿Cómo hacerlo? Tantos años intentando aceptarse a sí mismo y sentía que era como empezar de nuevo para que le aceptara su familia. Javier preparó una gran cena y le dijo que tenía algo que contarles. Esta vez decidió hacerlo sin rodeos: ‘Mamá, papá, me gustan los hombres.’ Se hizo un silencio incómodo hasta que el padre habló con total seguridad para decir: ‘Fuera de mi casa.’
La madre llorando se lamentaba preguntándose qué habían hecho mal para que tuvieran un hijo ‘enfermo’, sí, enfermo, planteándose la duda de si llevarlo al psicólogo o exorcista, como si estuviera poseído.
Javier perdió la relación con ellos y se fue a vivir con Luis, ya que él trabajaba. Javier realizó un grado superior y empezó a trabajar.
Tenía buenos compañeros en la oficina, pero nunca les habló de Luis. Había visto varios casos en los que los gay pierden su trabajo por el hecho de amar a otra persona de su mismo sexo, aunque no entendía qué tenía eso de malo.
Al final, logró su aceptación completa. Le daba la mano a su pareja por la calle, y le besaba, le besaba sabiendo que le hacía la persona más feliz del mundo.
Su vida parecía enderezarse hasta que un día llamaron a Javier del hospital. Luis estaba ingresado debido a una fuerte paliza. Pero por suerte, no le pasó nada.
Denunciaron, estaban cansados de ser discriminados, de las malas caras por ir de la mano en la calle, de un peor trato en una cafetería por hacer una muestra de cariño, cansados de tener que ocultarse por ser ellos mismos, por no hacer nada malo, solo querer a alguien. Cansados de sus simples estereotipos.
Esta es la historia de Javier. Una historia en la que al final puede ser feliz, siendo él con la persona que ama, pero preguntaos, ¿Realmente creéis que todas acaban bien?
Trabajo voluntario de María Herrera.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)